Si trabajas en el campo, seguramente ya no necesitas que nadie te explique qué es el “cambio climático”. Lo ves en la parcela: granizadas fuera de época, olas de calor en plena floración, rachas de lluvia que no dejan entrar al tractor durante semanas…
Solo un dato para poner contexto: en 2025 la siniestralidad del seguro agrario alcanzó 804 millones de euros, un 15 % más que el año anterior y la segunda cifra más alta desde que existe el sistema. Los golpes más duros vinieron de granizo, inundaciones, lluvias torrenciales y viento, además de los problemas sanitarios en ganadería.
Con este escenario sobre la mesa, el Gobierno ha decidido mantener para 2026 un presupuesto récord de 315 millones de euros para apoyar la contratación de seguros dentro del 47.º Plan de Seguros Agrarios Combinados. La idea es clara: que el seguro siga siendo una herramienta asequible para estabilizar la renta agraria en un entorno cada vez más inestable.
La pregunta ya no es “¿qué es el seguro agrario?”, sino otra mucho más práctica:
“Con el riesgo que tengo y lo que me juego en cada campaña, qué sentido tiene para mí asegurar… y cómo lo hago bien?”
🆕 Qué trae de nuevo (y qué consolida) el seguro agrario en 2026
Lo primero que conviene tener claro es que el sistema español sigue siendo uno de los más completos de Europa: más de cuarenta líneas de seguro que cubren la mayoría de producciones agrícolas, ganaderas, forestales y acuícolas. En 2026 no hay una revolución total, pero sí tres ideas importantes:
- Se consolida el esfuerzo económico
El Estado mantiene los 315 millones de euros en ayudas a la contratación, consolidando la subida del 10,7 % que se hizo en el plan anterior. A esto se suman las ayudas de muchas comunidades autónomas, que permiten que determinados perfiles (profesionales, jóvenes, explotaciones prioritarias) lleguen muy cerca de ese famoso 70 % máximo de subvención a la prima que permite Bruselas. - Más atención a la ganadería
El 47.º Plan refuerza la parte pecuaria y, por primera vez, incluye la cobertura de enfermedades como la viruela ovina y caprina, un mensaje bastante claro de hacia dónde van las preocupaciones sanitarias. - Continuidad en las coberturas climáticas
Siguen estando en el foco la sequía, la helada, el pedrisco, las lluvias y el viento fuerte. Basta mirar dónde se fueron los 804 millones de indemnizaciones de 2025: frutales, herbáceos, cítricos, hortalizas, viñedo y seguros pecuarios, con especial impacto de tormentas de pedrisco y temporales.
En resumen: el “esqueleto” del sistema se mantiene, se refuerza la parte sanitaria en ganadería y se consolida un nivel de apoyo público muy alto… precisamente porque los daños reales se están disparando.
🛡️Para quién deja de ser una opción y se vuelve casi imprescindible
Legalmente nadie puede obligarte a contratar un seguro agrario. Pero si miramos lo que está ocurriendo en el campo, hay perfiles para los que no asegurarse roza la temeridad.
Piensa, por ejemplo, en un frutal o un viñedo. Tienes años de trabajo y una inversión fuerte por hectárea, y dependes de que no llegue una helada en floración o un pedrisco en el momento justo (o, mejor dicho, en el momento equivocado). No es casualidad que, solo en La Rioja, en 2025 se alcanzaran 34 millones de euros en indemnizaciones, con el viñedo y los frutales llevándose la mayor parte.
En los herbáceos extensivos, los márgenes son ajustados y el coste de implantar el cultivo sigue subiendo. Una campaña de sequía o una tormenta mal situada puede borrar en días el esfuerzo de años. Por eso en muchas zonas ya se asegura más del 70–80 % de la superficie cerealista.
Y si miramos la ganadería, el movimiento es claro: en 2025 los seguros pecuarios pagaron alrededor de 173 millones de euros en indemnizaciones, con el vacuno y el seguro de retirada de animales a la cabeza, además de los impactos de gripe aviar.
Con este panorama, para muchas explotaciones el seguro ha pasado de ser “si queda algo de presupuesto” a ser una partida fija, igual que el gasóleo o el pienso.
🧐Elegir póliza sin volverse loco: mirar tus datos antes de mirar el precio
El catálogo de líneas, módulos y opciones puede resultar abrumador: que si módulo 1, 2, P, complementarios… Al final, lo que marca la diferencia no es saberse todos los nombres, sino llegar a la correduría o a la cooperativa con los deberes hechos.
En la práctica, el proceso lógico sería algo así:
- Revisar qué te ha pasado de verdad en los últimos años
No “me suena que ha ido mal”, sino datos:- qué rendimientos has tenido por parcela y por campaña,
- en qué años has sufrido heladas, pedriscos, inundaciones o sequía,
- cuánto dejaste de ingresar entonces.
- Poner foco donde más te duele
Quizá tengas 15 cultivos, pero sabes que tu negocio de verdad está en tres de ellos, o en una nave de cebo concreta, o en un viñedo que no te puedes permitir perder. Es ahí donde la póliza tiene que ser más sólida. - Ajustar coberturas y franquicias a tu forma de trabajar
No es lo mismo una explotación muy endeudada, que necesita estabilidad de ingresos sí o sí, que otra con más pulmón financiero. Tampoco es igual quien reinvierte cada año que quien va “a aguantar” con lo mínimo. El módulo perfecto sobre el papel puede no serlo para tu tesorería.
📊 El dato como tu mejor defensa ante el perito
El problema es que muchas veces esta reflexión se intenta hacer con la libreta, la memoria y cuatro hojas de Excel. Y ahí es muy fácil equivocarse. En 2026, la diferencia entre una indemnización justa y una decepcionante suele estar en la capacidad de demostrar el potencial real de tu cosecha antes del siniestro. Cuando el perito llega a la parcela tras un pedrisco o una inundación, las palabras se las lleva el viento, pero los datos registrados permanecen.
Presentar un informe digital con las fechas exactas de siembra, el histórico de producciones de esa parcela específica y el plan de abonado ejecutado, transforma una valoración subjetiva en una evidencia técnica. No solo agilizas la peritación y reduces discrepancias, sino que blindas tu explotación demostrando que el cultivo estaba perfectamente gestionado. En definitiva, el registro digital no es solo gestión, es tu seguro de vida documental para acelerar el cobro y asegurar la liquidez de tu campaña.
👉Dónde entra ISAGRI: del “me parece” al “sé lo que me juego”
Aquí es donde empiezan las buenas noticias: hoy es perfectamente posible tener toda esa información ordenada y disponible sin volverse loco a final de campaña.
Con las soluciones de gestión de ISAGRI (tanto para cultivos como para ganadería), puedes:
- Tener un histórico detallado de parcelas: qué se sembró, cuándo, con qué labores.
- Ver los rendimientos reales por campaña, por cultivo y por parcela.
- Asociar costes (semillas, tratamientos, riegos, mano de obra, maquinaria) a cada producción.
- Registrar los años de siniestro y qué impacto económico tuvieron.
Traducido a la práctica:
- Dejas de decir “el año de la granizada fue terrible” para poder decir “en 2022 perdí X toneladas y X euros en estas tres parcelas concretas”.
- Dejas de elegir el seguro “por lo que me cuentan” y empiezas a elegirlo por lo que te han pasado a ti mismo tus últimos diez años.
- Cuando te sientas con tu correduría, tu organización agraria o tu técnico, puedes enseñar datos, no solo sensaciones.
El seguro agrario, en el fondo, es una herramienta financiera: pagas una prima para evitar que una mala campaña te saque del partido. Si esa decisión la tomas con información pobre, el resultado suele ser una de estas dos cosas:
- O te quedas corto de cobertura y cuando viene el problema descubres que estás poco protegido.
- O te pasas de frenada y estás pagando por cosas que, en tu caso concreto, apenas aportan.
Con buena gestión de datos, el objetivo es justo el contrario: pagar por lo que realmente necesitas y donde más retorno te da.
🔍 Mirando a los próximos años
El 47.º Plan de Seguros Agrarios 2026 nos deja un mensaje claro: el Estado seguirá poniendo dinero para que el seguro sea una herramienta fuerte, pero el clima y los riesgos no van a aflojar.
A partir de ahí, la decisión es tuya:
- Puedes seguir viendo el seguro como algo “que me dicen que debería tener”…
- …o puedes convertirlo en una pieza más de tu estrategia de explotación, apoyándote en datos, experiencias reales y herramientas de gestión.
Si te gustaría ver, con tus números delante, qué tendría sentido asegurar en 2026 y con qué nivel, las soluciones de ISAGRI pueden ayudarte a poner orden en parcelas, rendimientos y costes y, a partir de ahí, hablar con tu seguro sabiendo exactamente qué te juegas en cada cultivo o en cada nave. Si crees que ha llegado el momento de tomar estas decisiones con menos intuición y más información, hablamos cuando quieras.
Aún no hay comentarios
Díganos lo que piensa