El pasado 26 de marzo, el AZZ Mérida Medea Hotel se convirtió en punto de encuentro del sector porcino ibérico con la celebración de la jornada “Ibérico en Clave: Alimentación y manejo eficiente hacia la rentabilidad”, organizada por ISAGRI Conecta.
Durante toda la mañana, ganaderos, productores, veterinarios, empresas y expertos compartieron conocimiento, experiencias reales de campo y soluciones técnicas en un momento clave para el sector, marcado por la necesidad de mejorar la eficiencia sin perder la esencia del modelo ibérico. Más que una jornada técnica, el encuentro consolidó un espacio real de conexión entre todos los actores del ecosistema porcino.
El evento partió de una idea clara que atravesó toda la jornada: el futuro del porcino ibérico no pasa por elegir entre tradición o innovación, sino por saber integrarlas.
En este contexto, ISAGRI Conecta logró reunir a referentes del sector para abordar los principales ejes que hoy definen la viabilidad de las explotaciones:
Todo ello con un enfoque práctico, orientado a la toma de decisiones en campo y a la mejora real de la rentabilidad.
La jornada arrancó con la intervención de Álvaro Rivas Couto, Director Técnico y Secretario de la DO Dehesa de Extremadura, quien puso en valor el papel estratégico de la dehesa como modelo productivo sobre el que se sustenta el porcino ibérico. Durante su intervención, destacó que la dehesa no es únicamente el entorno donde se cría el animal, sino un sistema agroganadero complejo que condiciona directamente la producción, la calidad del producto final y la viabilidad económica de las explotaciones.
Explicó cómo este modelo, basado en el aprovechamiento de recursos naturales como la bellota y el pasto, implica trabajar con limitaciones estructurales —como la carga ganadera o la variabilidad climática— que obligan al productor a optimizar al máximo la gestión. En este sentido, subrayó la importancia de mantener el equilibrio entre productividad y sostenibilidad, ya que la dehesa no solo define el valor diferencial del ibérico en el mercado, sino que también exige una gestión técnica cada vez más precisa para garantizar su rentabilidad a largo plazo.
Además, puso el foco en el papel de la Denominación de Origen Dehesa de Extremadura como herramienta de control, trazabilidad y valorización del producto, clave para asegurar que el esfuerzo productivo en dehesa se traduzca en reconocimiento y posicionamiento en el mercado.
Junto a él, David Fonollosa, responsable del mercado porcino en ISAGRI y moderador de la jornada, aportó una visión global del contexto actual, destacando la necesidad de integrar datos, gestión y tecnología para afrontar los retos del sector.
La primera ponencia técnica corrió a cargo de Ana Gómez, Directora Comercial de Topigs Norsvin España, patrocinador principal del evento, quien centró su intervención en el papel de la genética dentro del modelo productivo del porcino ibérico. Su exposición se articuló en torno al programa de selección y mejora de la raza ibérica, explicando cómo la genética ha pasado de ser un factor estructural a convertirse en una herramienta de gestión que condiciona directamente los resultados productivos de la explotación.
Durante la ponencia se abordó cómo los programas actuales permiten trabajar sobre variables concretas y medibles, con impacto directo en la rentabilidad:
Uno de los puntos más relevantes fue la importancia de adaptar la estrategia genética a cada explotación, teniendo en cuenta factores como el sistema de producción, el manejo, la disponibilidad de recursos o los objetivos económicos del ganadero.
Se explicó que trabajar con genética no consiste únicamente en seleccionar mejores animales, sino en integrar esa selección dentro de una estrategia global de la granja. Una mala alineación entre genética y manejo puede limitar los resultados, mientras que una correcta planificación permite aprovechar todo su potencial. Además, se destacó que la mejora genética tiene un impacto más amplio que el puramente productivo. En este sentido, la ponencia puso el foco en la necesidad de trabajar con criterios técnicos contrastados y datos objetivos, evitando decisiones basadas únicamente en percepción o tradición.
El mensaje trasladado fue claro: en el contexto actual, la genética es una de las palancas más importantes para mejorar la rentabilidad de las explotaciones de porcino ibérico, siempre que se gestione de forma planificada y alineada con el resto de factores productivos.
A continuación, Jorge González Hernández, veterinario y asesor de explotaciones de ibérico, centró su intervención en uno de los aspectos que más condiciona la rentabilidad de la granja: la alimentación de precisión.
Su intervención destacó cómo ajustar la alimentación en función de cada fase productiva permite:
Partiendo de la realidad actual del sector, donde el coste de la alimentación tiene un peso muy elevado, explicó cómo la clave no está en aumentar recursos, sino en ajustar con mayor precisión lo que ya se está haciendo. En este sentido, insistió en la importancia de adaptar la alimentación a cada fase productiva del animal, entendiendo que las necesidades en reproducción, crecimiento o cebo son distintas y deben tratarse como tal.
A lo largo de la ponencia, se puso de manifiesto que una alimentación bien ajustada permite reducir desviaciones, evitar sobrecostes innecesarios y mejorar los resultados productivos. Este ajuste fino se traduce en mejores índices de conversión, mayor homogeneidad en los lotes y, en última instancia, en una mayor eficiencia económica de la explotación.
Jorge González trasladó además ejemplos reales de campo, donde pequeñas modificaciones en la estrategia de alimentación habían tenido un impacto directo en los resultados, reforzando la idea de que la alimentación no debe gestionarse como un coste fijo, sino como una palanca clave de control de la rentabilidad, dejando claro que la capacidad de adaptar la alimentación de forma técnica y precisa es uno de los factores que más diferencia a las explotaciones que mantienen márgenes estables de aquellas que no.
La gestión de purines fue otro de los puntos clave de la jornada, abordado por Pascual Navarro Giner, CEO de DAB Biotecnología, quien centró su intervención en el papel de la digestión biológica del purín porcino como herramienta práctica dentro de la explotación.
Partiendo de una realidad común a muchas granjas —la complejidad en el manejo de purines y su impacto tanto técnico como social—, explicó cómo la aplicación de soluciones biotecnológicas permite actuar directamente sobre varios de los problemas más habituales.
Durante la ponencia se abordaron aspectos concretos como la reducción de emisiones de gases, especialmente amoníaco, uno de los principales focos de preocupación tanto a nivel ambiental como normativo. También se trató la disminución de olores, un factor cada vez más relevante por su impacto en la convivencia con el entorno y en la percepción social de la actividad ganadera.
Además, se explicó cómo estos tratamientos facilitan el manejo y transporte de los purines, mejorando su estabilidad y reduciendo problemas operativos en la explotación. Otro punto destacado fue la optimización del nitrógeno, favoreciendo su mejor asimilación y aprovechamiento agronómico, lo que permite cerrar mejor el ciclo de nutrientes.
Más allá del cumplimiento normativo, la ponencia puso el foco en la gestión de purines como un área donde también se puede ganar eficiencia. El mensaje trasladado fue que, bien gestionado, el purín deja de ser únicamente un residuo para convertirse en un recurso con valor dentro del sistema productivo.
En un contexto de mayor exigencia ambiental y regulatoria, la biotecnología se posiciona así como una herramienta concreta y aplicable en campo, que permite avanzar hacia modelos más sostenibles sin comprometer la operativa ni la rentabilidad de la explotación.
Uno de los momentos más relevantes de la jornada fue la intervención de José Antonio Rodríguez Correa, Jefe de Sanidad Animal de la Junta de Extremadura, quien centró su ponencia en la situación actual de la Peste Porcina Africana (PPA) y su posible impacto en el sector porcino español.
Su exposición aportó una visión técnica y actualizada del contexto sanitario a nivel europeo, donde la enfermedad sigue presente en distintos países, lo que mantiene un nivel de riesgo constante. En este sentido, explicó que, aunque España se mantiene libre de PPA, la amenaza no es teórica, sino real, debido a factores como los movimientos de animales, el transporte o la posible interacción con fauna silvestre.
Durante la intervención se incidió en que el principal punto de control sigue estando en la propia explotación. La bioseguridad se señaló como la herramienta más eficaz para prevenir la entrada de la enfermedad, haciendo especial hincapié en la necesidad de revisar y reforzar protocolos en aspectos como:
También se destacó la importancia de la formación y concienciación del personal, ya que muchos de los riesgos están asociados a prácticas del día a día que, si no se controlan, pueden convertirse en puntos críticos.
Otro de los mensajes clave fue la necesidad de actuar con rapidez ante cualquier sospecha, entendiendo que la detección precoz es fundamental para minimizar el impacto. La coordinación con los servicios veterinarios oficiales se planteó como un elemento esencial dentro del sistema de prevención. La ponencia generó un alto nivel de atención entre los asistentes, reflejando la preocupación del sector ante una enfermedad que, de entrar en el país, tendría consecuencias directas tanto en la producción como en la comercialización.
Tras el bloque técnico, la jornada continuó con un espacio de coworking y desayuno de trabajo, donde los asistentes pudieron intercambiar experiencias, dudas y enfoques directamente. Este formato permitió trasladar el conocimiento teórico a la realidad del día a día, generando conversaciones de alto valor entre ganaderos, técnicos y empresas. El evento culminó con el coloquio:
“Ibérico en sus tres ejes: tradición, técnica y futuro”, donde se debatió sobre el rumbo del sector desde una visión global.
“Ibérico en Clave” volvió a demostrar el valor diferencial de ISAGRI Conecta como punto de encuentro del sector. La jornada logró reunir en un mismo espacio a:
Con el apoyo de Topigs Norsvin España, DAB Biotecnología, 333 Corporate y Cerama, el evento consolidó un modelo de encuentro donde la conversación, la transferencia de conocimiento y el networking generan impacto real, y Mérida se convirtió, por unas horas, en el epicentro de ese cambio.
Encuentros como este confirman que el futuro del porcino ibérico ya no se construye de forma individual, sino conectando conocimiento, experiencia y visión de conjunto.